La sabiduría del Maestro Mayor de Obras os inunda El Mendoloudo

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Todos tienen su gurú, su ídolo, su ser supremo, su imagen celestial donde proyectar la fe. Algunos creen en Dios, otros en Alá, otros en Vishnú, otros en Sheeva, otros en El Gran Arquitecto del universo, otros en el Buda, otros en Claudio María Domínguez y otros, simplemente no creen en nada. Cada uno tiene sus motivos y razones y no estamos en El Mendolotudo para discutir quien tiene la verdad, porque si de cuestión de religión se trata, nadie es dueño de ninguna verdad.

Por este motivo nos dijimos, ¡no puede ser que no tengamos un ser espiritual!, que guíe nuestra religiosidad, que nos llene de paz y sabiduría, que nos haga entender el porque de las cosas, el motivo de la vida y el arte de vivir, amar y aprender.

En un principio pensamos en el gran orador, pensante y filósofo Fernando Hidalgo, pero ya se ha hecho conocido por sus Aforismos y a veces suele ser demasiado pasional y transgresor, por lo que lo dejamos con lo que más sabe hacer (los aforismos) y decidimos continuar la búsqueda de este ser. Ahí comenzó nuestra búsqueda, que empezó por iglesias y sinagogas, pasando por curanderos y hasta brujos amigos de Alicia Contursi.

Fue así como llegamos a una humilde vivienda rural de Villa Seca, donde el sebo de las velas marcaba el sendero hasta la morada de un ser iluminado. Cientos de estampitas de santos y baratijas religiosas colgaban de la puerta de entrada, un humo con olor a pomelo salía desde la chimenea.

Al llegar a la puerta, no alcanzamos a golpear cuando una voz seca, entre tos y tos nos dijo “dddeeeeeentreeenseeeee mijos”. Entramos y ahí lo vimos… un áurea resplandeciente manaba de su ser, era que se había metido un foco de 50 watts entre la ropa porque se estaba cagando de frío, pero que fue un flash, no lo podemos negar. El denso olor a pomelo de la habitación primero nos hizo toser un poco y luego nos empezó a dar risa. El humito chistoso, sumado a la parva de consejos y sabiduría que profesaba el dueño de casa nos dejó como resultado un tsunami de información, imposible de procesar en tan poco tiempo. Quedamos en cambiarle palabras por una estufa y una tira de chinchulin trenzado y así fue como obtuvimos las primeras palabras de este sabio, el que se auto proclama como Maestro Mayor de Obras


Mendolotudo a vos te hablo que te pasas la vida boludeando en el parque comiendo en el papas locas.

En esta vida Las Tres cosas más difíciles son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.

Te voy a explicar porque son tan difíciles:

Guardar un secreto es una tarea compleja debido a que tu vida es simple. Te crees que tu vida es muy movida porque salís de jueves a domingos pero cuando llega el lunes te replanteas que paso de copado el finde y te das cuenta que fue igual que el anterior y que el anterior del anterior casi igual de cuando ibas a Omero. Entonces viene alguien con la famosa frase «tengo algo que contarte» y vos, como vieja que se levanta a regar las veredas del barrio tamarindo, te pones loca. ¿Y como no vas a guardar un secreto si es lo más interesante que te paso en meses? Además, los buchones tienen olor a poto.

Perdonar un agravio es una tarea heroica ya que si alguien te hirió con sus palabras es porque te dijo una verdad que no querías escuchar. Seguramente andas por la vida diciendo alguna verdad que sabes (ejemplo: soy feo y nadie me quiere) pero en el momento en que te lo dice otra persona tus ojos se llenan de sangre con una mezcla importante de dolor. Es difícil perdonar realmente (Consulte con manguera Valenzuela)

Aprovechar el tiempo ¡mierda si es difícil! Mientras discutís quien tendría que ganar el Bailando 2011 la vida fluye como el agua. No desesperéis mientras la vida se te escurre como pancho de mr dog te voy a dar tips para aprovechar el tiempo:

  • Para que tener una relación estable si podes tener muchas inestables.
  • Para que mirar tele si  podes tener muchas relaciones inestables.
  • Para que ir a la facultad si podes tener muchas relaciones inestables.

Aprendan pendejos se los enseño yo… su Maestro Mayor de Obras.