Las calzas… ¿Amigas o enemigas de la mujer?

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¿Quién no ha visto últimamente la moda que se está expandiendo como los zombis de la nueva peli de Brad? ¡¡Las calzas!! Amadas por muchos y muchas y odiadas por otros tantos.

Pero ¿qué es lo que amamos de estas compañeras diarias y qué odiamos? Pasemos a analizar en detalle:

  • Las calzas muestran todo… cuando digo todo es TODO con lo cual te podes enterar si la chica tiene celulitis o no, hace cuanto que se depilo, hace gimnasia, tiene más músculos que Arnold o es el equiparable a Homero en flan y si usa tanga o bombacha de vieja y, lo peor de todo, si tiene problemas familiares (una nota aparte sobre esto, mujeres por favor, hagan lo imposible para que esto no se note sino usen remeras súper largas, ¡¡¡por favor!!!).
  • Si tenés un buen culo estás salvada, conseguís novio, marido y amante en dos segundos. Si no tenés la suerte de tener la cola de Cintia Fernández, no te deprimas la solución son las nuevas remeras “asimétricas” creadas por alguna mujer con mucha celulitis seguramente u optar por comprarte las calzas “frisadas” que tapan no sólo el frío sino nuestros más profundos miedos.
  • Las calzas son lo más fiel que existe, no importa cuanto engordes, ellas entran y suben. No hace falta pedir ayuda como con los jeans a tu papa, novio, vecino, sodero para que te ayuden a subir y te sostengan mientras metes la panza y decís sin aire “un poquito más” hasta que finalmente te prendes el botón.
  • Vamos a la etapa de adolescente, la verdad es que hace mucho que pasé por esa etapa y no sé si los chicos de hoy siguen haciendo esto o no ¡¡¡pero el “culiaropa” o “friki friki” es increíble con calzas!!! Imagínense cuántos embarazos y enfermedades se hubieran prevenido si en mi época se hubieran usado las calzas. Personalmente hubieran solucionado mi gran problema de virginidad en esa época.
  • Otro punto a favor o en contra, ya la verdad no se para que lado se está moviendo esta balanza, es la gran cantidad de modelos, colores y sabores. Tenemos calzas rojas, negras, amarillas, brillantes, símil cuero, atigradas con lo cual hay para todos los gustos, es cómo ir a bailar a PPTH, algo de tu gusto cada uno va a encontrar.
  • Nota al punto anterior: hay una excepción, si estás en proceso de engorde… bueno, ojo, ojito, oje…. (como dirían en “Todo por dos pesos”, ¿alguien veía eso o ya estoy demasiado vieja?), ojo con los modelos que si una está un poquito pasada los rombos de las calzas pueden convertirse en círculos, los animalitos en dinosaurios y el cuero hacerte parecer una foca. No es joda, he estado ahí. Si estás muy flaca también hay que tener cuidado con ciertos colores, por ejemplo de negro no vayas a comer sushi, pueden que te confundan las piernas con palitos chinos o crean que has entrado flotando.

La realidad es que hace mas de dos años que las calzas han llegado y para quedarse (además más vale que se queden porque no tengo presupuesto para hacer cambio de closet). Las queremos, las odiamos, ¿qué importa?, lo que vale es que las usamos porque díganme… ¿quién no quiere estar a la moda?

Escrito por Nerina para la sección:

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