Las mujeres también opinamos de política

En éste mundo machista que nos rodea, hace mucho tiempo que no escucho hablar a las mujeres de política. No sé exactamente qué piensan, o si simplemente la política ha pasado a ser algo efímero para ellas. Y a mi parecer eso está mal, debería interesarnos también. Saber cómo y quienes nos gobiernas. Los diarios, noticieros y medios informáticos no muerden. Se les puede dar otra utilidad más allá del Facebook o twitter.

Y como soy mujer, digna argentina, me tomo unas líneas para opinar y decir que me parece bien o mal y si alguien coincide conmigo las invito a que dejen su comentario, pues desde allí es donde nacen grandes pensadoras y heroínas capaces de torcer los destinos de la patria. Creo firmemente que desde éste espacio podemos ser escuchadas y recibir el apoyo necesario para no tener más miedo. Señoras hay que decir, hay que gritar, hay que cantar sin que nada ni nadie nos frene.

Hago alusión a los últimos sucesos de nuestro país y al año electoral que atravesamos y porque no a las últimas décadas nefasta de nuestra bendita democracia. Leo los diarios todos los días, los opositores y aquellos que comparten el lineamiento “K”, y no dejo de sorprenderme por la actitud de los que piensan que “todo” está bien, y aquellos que dicen que “todo está mal”. A mi tampoco me gustan los grises. Y desde mi perspectiva veo que naturalmente los que estamos mal somos nosotros.

Las veces que escuche por ahí decir “gracias a este gobierno me fui de viaje, o cambié el auto, me compre la heladera, etc.”. Y automáticamente pienso la pobreza de mente de éstas personas, que por agradecer a un gobierno benefactor, desmerecen sus propios triunfos. Irte de viaje o cambiar el auto no dependen del Estado en el que se vive, dependen de las metas que te propongas y el esfuerzo que hagas por conseguirlas. Y aquellos que tienen la negativa en la boca y sólo opinan de manera oscura, piensen que lógicamente desde la queja automática que nos genera esta situación, no vamos a conseguir nada.

Necesitamos un cambio desde adentro, como humanos, volver a comprender lo que está bien y lo que está mal. No está bien que una nena de 12 años tenga hijos, hay una familia detrás, una madre que debería haberle explicado las cosas y contenerla. Tampoco está bien que el que roba, mata y estafa reciba la misma condena, vaya al penal unos meses, cobre sueldo y tenga acceso a todos los servicios. Y acá está el problema, lamentablemente nadie se atreve a hablar sin tapujos y decir la verdad. Te tildan de nazi, si pensas que de una vez por todas hay que terminar con ciertas cosas y de comunista, zurdo o montonero si te vas por las ramas defendiendo lo indefendible.

De una vez por todas, digamos que nos gustaría que se terminen los limpiavidrios, los que te roban años de trabajos, los que violan y vuelven a violar. Que se termine la clase política ladrona, monárquica y llena de privilegios, que vive de la democracia, hacen una pyme familiar y para colmo de prepo se imponen ante tu voluntad. Que se terminen los beneficios para los que deciden no trabajar, ni estudiar ni esforzarse por conseguir algún mérito. Que se termine la justicia tolerante y blanda y que todos aquellos que cometen un delito hacia el pueblo, sea juzgado con rigor y pague por traición a la patria.

Por eso, cuando “nos dejen votar” y elegir que queremos para nosotros, hay que pensar en frío, lean los diarios, miren noticieros, indaguen con los vecinos y vaya al mercadito para saber cuánto gastan, intente salir de noche y recen para que a sus hijos no les pase nada.

Voten con la cabeza, con el corazón y con convicción. Sólo así tendremos una visión amplia y futura del país que queremos para no volver a cometer los mismos errores.

Escrito por Marita para la sección:

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