Las mujeres y el trabajo: breve reseña sociológica del comportamiento del género femenino en el ámbito laboral

¡¡¡Vos hombre!!! Que pensás que sos el único y maldito condenado que se tiene que fumar a esa poco agraciada y malcogida compañera de trabajo, te tiro algunos datos y preceptos que hacen de tus ocho horas (mínimo) de trabajo una rutina execrable y detestable.

La mujer es por naturaleza competitiva: esta actitud se potencia si hay otras mujeres en la misma oficina o sector del espacio laboral. Tus días se tornan como una constante Batalla de las Termópilas en versión femenina. La competencia no se basa solo en acrecentar el nivel de productividad, sino que la misma implica temas como: quién lleva mejor al dieta ya que se acerca el verano, quién tiene el novio más aguantador y rico, cuantas veces ese mismo novio les procuró una actividad recreativa (cine, cena, baile, etc.), cuál de todas se toma las mejores vacaciones en un lugar exclusivo, cuál es para su grupo de amigas la más responsable, cuál ya vive sola producto de su compromiso laboral, cuál usa mejores marcas de ropa (y quienes las lucen mejor).

Para molestar y provocar indignación en las demás, nunca falta la que está un poco más cerca del “jefecito”… esa tilinga, ambiciosa y ávida de poder…la odiás porque te dá ordenes cual milico, pero con cara de Heidi… nunca te pide las cosas de buena manera, cree que vos sos el responsable de siglos de maltrato a la mujer, que te cagaste en carne propia en sus derechos… y te lo hace saber todo el tiempo, lleva la bandera de las feministas de todo el puto universo y te la mete en el orto a cada rato. Olvidate si tiene un título profesional superior al tuyo, pasás a ser el negrito matero, la sirvienta chaqueña o el cadetucho que hace de comodín y te tiene para los mandados. En algunos casos (la mayoría en realidad) se come al petulante y subnormal de tu jefe, y acá destaco el poder que tiene de fingir y simular cuando llega la señora del jefe, pasa de ser una fiera maligna y endemoniada a ser una dulce corderita con piel de lobo, que la recibe con la alfombra roja, un tecito de hierbas con stevia y saca unas galletitas de la galera, mientras que a vos te negó ir al baño cuando te bajó la presión o estabas que te meabas. Esta perra es la que usa y abusa de ese acercamiento con el patrón, llega a la hora que se le canta, se retira a la hora que le viene bien (previo paso por la oficina del jefe), siempre tiene una excusa para faltar (hasta me sorprenden en algunos casos que parecen seres anómalos y les viene más de una vez por mes), la muy zorra seguro tiene una amiga doctora o enfermera y siempre consigue el certificado médico… nunca pierde el presentismo.

Sumamos a esto que con la excusa del embarazo se ceban… se hizo el Evatest y ya se siente como la chota y hasta 45 días después de parir se transforma en una piltrafa humana que no puede levantar ni un alfiler, ¡¡¡están embarazadas no parapléjicas!!!… ¡¡¡María tuvo a Jesús arriba de un burro en el medio del desierto y no se quejó!!! ¿¿¿Excusas por enfermedad u otros pretextos??? ¡¡¡Miles!!! Desde que se le escapó la cata australiana, hasta que la hermana está con panic attack o simil. Ni se te ocurra hacer un comentario de su ausencia, porque ahí si saltan las otras sátrapas de la oficina, y aunque entre ellas se tiren mierda toda la semana, se caguen los maridos o se desvivan las vestiduras por lo poco que aguantó en el gimnasio, la defienden como una guerrera amazona.

En cuanto a labores, lo más probable es que cuando terminás de organizar un sector, o realizar cambios, venga de atrás y te lo critique. Ese poder de reestructurar todo lo hecho en tus horas de trabajo es sorprendente, vos que pretendés un espacio laboral neutro, que no te distraiga de tus tareas, pasa a ser una tienda de decoración llena de fotos de mascotas y familiares, amplia cantidad de souvenirs de fiestas a las que asistió, peluches, florero obvio y mucho aromatizante. Vos que solo tenés una birome, contás con esa compañera de trabajo que parece que fue pobre en su infancia y no tuvo todo lo que quiso en su etapa escolar, y por ello posee gran cantidad de marcadores, resaltadores, microfibras, post it de varios colores, gomitas con forma y olor, corrector, y cintex con motivos infantiles…cuanta pelotudes imagines hay en su escritorio, los mismos están entremezclados con una amplia gama de maquillajes, pinza de depilar y catálogos de productos (que en algunos casos te pasan para que le compres algo a tu hermana o a tu vieja). Sumá el celular que lo tiene con un tema pedorro que alude amor.

La mujer que trabaja se siente más independiente, y es por ello que tiende a enfocar sus emociones y pensamientos hacia ella misma, cagándose en las consecuencias que pueden provocar sus comportamientos en los demás. Ni hablar que ante la ausencia de alguna compañera, escuchás cómo se enroscan cual boas constrictoras calumniando, desprestigiando y denigrando a la ausente, su lengua se transforma en una ponzoña mortal, y encima te piden opinión o tu aprobación en lo expuesto, porque obvio, para ellas suma que un vago entre al puterío, se sienten con mayor poder de convencimiento, mientras que a vos te la rasca porque estás pensando en el partido con asado de por medio que tenés con los vagos a la noche.

¿¿¿Visitas en el trabajo??? Siempre, todos los días, desde la amiga que viene a contarle que pasó del 3CV a un Palio, hasta la madre que “Como andaba cerca pasé y te traje una viandita”… Lo peor es que te usurpan tu escritorio y te pide la silla para recibir a sus invitados, y hasta la muy caradura quiere demostrar que tiene poder y te pide con cara de condenada que le preparés dos cafecitos. En dichos encuentros te enterás de temas como problemas amorosos, el perfume que usa ( y la amplia variedad que existen), los colores que se vienen de moda, tonalidades de maquillajes y cuanto otro tema insípido y superficial imagines. Una de las causas de que se produzca un cataclismo es el corrimiento de una media… alejate porque se transforma en una trastornada con voz de camionero.

Para ir finalizando, es de destacar entre lo positivo, que a pesar de todo, siempre se acuerdan de tus fechas importantes, y te traen un regalito, y te cubre ante el  llamado telefónico de la pesada de tu señora, por eso es que las seguimos bancando…y porque no perdemos la esperanza de tirarnos a la rica que nunca nos dá bola y nos trata de las formas antes detalladas.

Fuente de la imagen:
clarin.com

También podes leer:
10 claves para identificar a una lesbiana

El año pasado escribíamos:
La sequedad de mis ojos

ETIQUETAS: