Levante la mano el que es de Ofiuco

Estoy seguro de que todos los lectores de este pasquín…perdón…de esta prestigiosa publicación electrónica, han consultado alguna vez su horóscopo. Quizás por pura diversión o porque realmente creen que nuestro futuro está en los astros. Del otro lado existen quienes escriben cualquier cosa en cuatro líneas para cada signo (varios escritores famosos lo han hecho en épocas de vacas flacas) o quienes se lo toman muy en serio trazando cartas astrales personalizadas.

Podría armar un artículo burlándome de la astrología, pero realmente no me gusta ser tan obvio. Prefiero aprender algunas cosas nuevas, aunque no crea del todo en ellas. Tratemos de entender en que se basa esta disciplina y así podremos opinar con argumentos a favor o en contra.

Los antiguos griegos nos legaron las constelaciones, grupos artificiales de estrellas que se unen de acuerdo a ciertas formas de personajes mitológicos. Personalmente creo que los muchachos se fumaban algo para ver esas formas con unos puntitos en el cielo, pero lo cierto es que las constelaciones están aceptadas y clasificadas por los astrónomos profesionales en la actualidad. Vale aclarar que la arbitrariedad en la definición de una constelación no está solamente en su forma. Las estrellas que la componen generalmente no están cerca unas de las otras. Puede haber distancias enormes entre ellas, pero las vemos juntas desde nuestra perspectiva terrestre.

Entre todas las constelaciones hay un grupo especial. Mientras la Tierra se traslada alrededor del Sol durante un año, algunas de ellas van quedando detrás de nuestra estrella, según las vemos desde acá. Esas son las constelaciones del zodíaco. Las fechas entre las cuales el Sol está «dentro» de cada una de ellas determina el signo bajo el cual nace una persona. En cuatro palabras, esa es la base de la astrología. Hay más cosas a tener en cuenta, como la hora de nacimiento y las posiciones de los planetas en ese momento, pero lo básico es lo explicado más arriba.

A lo largo de miles de años estas constelaciones zodiacales no se mantienen siempre igual. Tradicionalmente conocemos doce, que utiliza la astrología  en la actualidad. Es un buen número, ya que se pueden dividir en cuatro grupos de tres y asociarlas a los cuatro elementos fundamentales de la alquimia: el agua, el aire, la tierra y el fuego.

Todo estaba tranquilo hasta que llegó Ofiuco, una constelación por la cual el Sol pasa entre el 30 de noviembre y el 17 de diciembre. Si nos atenemos a las reglas que explicamos, hay que darle un lugar, ponerle plato y cubiertos para que se siente a almorzar. El problema es que ahora son trece a la mesa…

El 13 es un número incómodo. Tiene fama de yeta, es primo (no se puede dividir más que por sí mismo y por uno). Si metemos a Ofiuco en el zodíaco, ¿con quien lo sentamos? ¿Con los signos de que elemento? Los astrólogos no se ponen de acuerdo. Algunos lo incorporaron y le asignaron ciertas características como a los demás, otros prefieren ignorarlo. Siguiendo con la analogía del almuerzo familiar demasiado concurrido, los otros signos tienen que apretujarse para dejarle un lugar. Las fechas cambian así:

ARIES – del 21 de abril al 13 de mayo

TAURO – del 14 de mayo al 24 de junio

GEMINIS – del 25 de junio al 20 de julio

CANCER – del 21 de julio al 19 de agosto

LEO – del 20 de agosto al 14 de septiembre

VIRGO – del 15 de septiembre al 31 de octubre

LIBRA – del 1 de noviembre al 21 de noviembre

ESCORPIO – del 22 de noviembre al 29 de noviembre

OFIUCO – del 30  de noviembre al 17 de diciembre

SAGITARIO – del 18 de diciembre al 19  de enero

CAPRICORNIO – del 20 de enero al 15  de febrero

ACUARIO – del 16 de febrero al 11 de marzo

PISCIS – del 12 de marzo al 20 de abril

Seguramente muchos de ustedes ya no son del signo que creían ser. A mi me pasó. De un signo de fuego regido por Marte, bien macho, pasé a un signo de agua…

La importancia o no de este cambio depende, obviamente, de que tan importante sea la astrología en sus vidas. A mí no me afecta mucho. Sí me doy cuenta de que la gente de Ofiuco es excepcional, aunque no estoy seguro si es por el signo o por algo más.

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