Locas, bipolares e indecisas: losotras somo’

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Si es verdad, es como dicen que somos bien complicadas todas, y que nunca queremos lo que tenemos, pero la cosa no pasa tan por ahí, no es que nosotras queramos al forro y el bueno no nos guste.

El tema es este:

Hay dos tipos de hombres que podemos buscar o querer, podemos estar en una etapa en que queremos al hijo de puta, al sexy, al atrevido, que es verdad, es el boludo que no nos da bola. Que en principio nos excita la idea de chonguearla con él y de pasarla bien y punto; el problema es cuando ya se empiezan a mezclar las cosas, que por lo general es lo que nos pasa a las mujeres y nos terminamos enganchando con ese, que primero decimos “naa si lo quiero para joder, es un hijo de puta” y luego, caemos como estúpidas que somos.

Yo creo que lo que nos gusta de eso, es que al no tener ningún tipo de compromiso a ambos les chupa un huevo aparentar cosas, te mostrás como sos y punto. Y a veces de esa forma logramos conocer el verdadero ”YO” del hombre que a veces se le escapa, ese que esconde bien escondido tras ser el “macho”, el más vivo, el que no se enamora. Cuando descubrimos eso, es cuando a veces caemos. Otras veces lo descubrimos y no nos gusta o preferimos dejar las cosas como están, y hay veces que no va a haber forma de descubrirlo.

Por otra parte, el otro tipo de hombres que creemos buscar es ese tan conocido “príncipe azul”. Algunas lo buscan por lindo, otras por bueno, otras por ambas; y ese aparece, siempre aparece, acá es donde empieza el problema o en su defecto la solución. Una de dos: nos enganchamos, nos encanta, nos volvemos locas, nos re mil enamoramos y chau pescado todos felices, comemos perdices, tenemos guachos, etc. O lo que pasa (no generalmente pero si muchas veces) es que tenemos al flaco mas divino de todos, el que siempre te ha caído bien, te ha tratado bien, te has cagado de risa, con el que hubo/hay onda y todo bien, pero nos damos cuenta de que sí, es divino, nos quiere, es todo lo que decimos querer, y al mismo tiempo no es lo que queremos. Nos falta algo, además de todo lo antes mencionado, queremos algo más. Lo tenemos encima, nos llama, nos manda mensajes, se preocupa por nosotras, “nos encantaría quererlo” pero no es así. No nos vuelve locas como el otro hijo de puta. Es más tierno, pero a veces se pasa de meloso y no, eso no lo queremos. Nos acostumbramos al chongo que no te larga un “que linda estás” ni porque le aprietes los huevos con la puerta, pero si de nuevo, deseamos quererlo, es todo lo que esperamos pero es el “bueeeeno”, pero le falta un poquititito de maldad ( o de atrevimiento ). No sé, a lo mejor será que no estamos acostumbradas a que nos traten bien por esta sociedad de mierda o simplemente que estamos locas.

En fin, empecé a escribir pensando que explicaba un punto, pero al final ni yo le encuentro sentido, y si estamos locas que le vamos a hacer…

De todos modos por mucho que me haya enroscado creo haber llegado a algo. ¿Tal vez queremos un punto medio? ¿A lo mejor no es tan complicado de entender y si de encontrar? ¿A lo mejor, es mucho pedir? ¿O a lo mejor a ustedes mismos les cuesta encontrar ese punto medio entre tratar bien a la mujer y tratarla mal? ¿A lo mejor se meten en la cabeza que solo nos pelotudean y no se abren a conocernos? ¿Por miedo? ¿Por machos? ¿O por el simple hecho (y no lo digo con las mas mínima intención de ofender) de que son más básicos, o digámosle más simples y nosotras más complicadas?

Un claro ejemplo de esto es el de los colores, para nosotras existe el fucsia, el magenta, el rosado, el salmón, el sandía, y muchos más, cuando para los hombres simplemente es rosado. Ninguno de los dos casos me parece errado solo que, volviendo al caso, es lo que nos pasa a nosotras. Encontramos a un tipo de hombre o el otro, y sabemos que tiene que existir un punto medio, una combinación, y no hablo de encontrar al hombre perfecto ni ninguna de esas boludeces, sino que sea un equilibrio de todo, que también varia dependiendo de lo que cada una busca, que al final es pasarla bien con la persona que tiene al lado, tener cosas en común, compartir, y poder devolverle también todas esas cosas.

En fin yo creo que tarde o temprano nos lo cruzamos y lo agarramos o lo dejamos, pero mientras tanto yo pienso esperar y divertirme buscándolo, que al final es lo mas entretenido de todo.

Ahora los dejo porque me esperan mi vinito y un pucho.

Escrito por: Dama de Puntos

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