Los provincianos y las compras por Internet

En este mundo ultra globalizado, hoy en día tenemos la suerte de poder vivir en Monte Comán y en segundos saber qué es lo que está pasando en Kazajstán con el dólar. Podemos conocer que está pensando Joaquín Sabina ahora mismo, sentados desde la hamaca del patio, ver que está cocinando Maru Botana desde el inodoro o leer el “minuto a minuto” del último viaje de Diego Buñuel por el Lago Bunyonyi en Uganda.

Gracias a Internet estamos conectados con el mundo, informados y colmados de datos, manejamos las redes sociales, el explorador de internet, buceamos en Google y YouTube a la perfección, pero hay algo que como provincianos, sobre todo como mendocinos, no podemos terminar de captar… o no nos animamos a avanzar, estamos hablando de las compras por Internet, de la nueva era de sitios de descuentos. Si queridos, la web está abarrotada de artículos de todo tipo, de súper ofertas, de cosas únicas para todos los gustos y clases sociales. Pero no… el provinciano promedio le teme a todo, a pasar el número de tarjeta, a imprimir el ticket de pago, a depositar plata sin que nada llegue, en fin… a ser estafados.

Hay una realidad, como en todo negocio, ya sea un banco serio, una mega empresa de energía y petróleo o una simple web de venta de productos, en la vía del Señor hay de todo, gente bien, gente mal, firmas serias y chantas. La web no está exenta de caraduras y mercachifles, pero la gran mayoría son emprendimientos genuinos.

Lo primero que hay que hacer, previo a realizar una o varias compras vía internet, es zondear si el sitio en el que vamos a actuar es de confianza. Lo básico es medir su posición en Google, si aparece en la primera página, seguramente será un buen lugar, por la concurrencia por lo menos. Luego hay que leer los comentarios de los usuarios, esa es la clave para saber si las ventas son ciertas y si la web es seria. Y finalmente hay que ver que empresas son las que ofrecen sus servicios en el sitio, si las conocemos, si son reales, si son serias. Hay cientos de sitios copados, el que más utilizo es Groupon (haciendo click acá pueden ver las ofertas de Groupon en la red)

Hay que aprovechar estos sitios y perderles el miedo, simplemente son una manera distinta de comercializar, diferente a la tradicional, no tenemos que ir a una tienda tangible a buscar un producto o servicio, sino que se compra por la web con beneficios.

¿Y cómo funcionan estos sitios? ¿Cómo ganan plata? Sencillo… el que ofrece un producto pone una cantidad mínima a la que le conviene vender a un precio barato. Por ejemplo, el oferente decide en vez de vender 1 producto a $10, vender 100 productos a $7, entonces al llegar a 100 interesados en ese producto a $7, gana el oferente por la cantidad vendida que se asegura, gana el que lo compra (porque normalmente lo debería comprar a $10 y se está ahorrando $3) y gana una comisión el sitio web (en este caso Groupon) por intermediar. Más claro echale agua.

Y lo mejor de todo es que tenes una cantidad muy grande de productos para comprar y no solo en Mendoza, sino en cualquier parte del país, entrando acá pueden ver un amplio abanico de ofertas en tiempo libre.

Esta tecnología está en boga, mientras más la usen, mejor funciona el sistema, lo recomendamos nosotros, desde nuestro pasquín literario, como así también lo hacen los más importantes diarios del país. Hay que animarse, se los digo por experiencia… ¡no sabes cómo te salvan las salidas y la joda!

También podes leer:
La fábrica de hacer chistes

El año pasado escribíamos:
Fue Foul

ETIQUETAS: