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Memorias de una relación tóxica

Darío estaba sentado en esa tediosa clase de formación ética y ciudadana mirando como el profesor escribía y escribía mientras dictaba la teoría sobre los pensamientos Socratica-Platonica. Otra clase aburrida para un jueves frígido y monótono, hasta que llego ella.

Entre su poca atención para con la materia a la que tanto detestaba, las charlas de sus compañeros y un curso revoltoso pudo observar ese único e inolvidable momento que la vio entrar a ella, fue como si el tiempo se ralentizara, los pájaros cesaron su canto, las nubes grises se fueron disipando, la lluvia se detuvo por un momento, y ahí estaba la nueva alumna y compañera de clase.

Un rubio dorado intenso caía sobre los hombros de un modo tan elegante como si fuera intencional cada movimiento de su cabello, sus movimientos eran tan delicados como la figura que acompañaba cada paso. Fue hasta el asiento del profesor para indicarle que era una nueva alumna de su clase, a la que presento en ese mismo momento, su nombre era Cyrene.

Para la suerte de Darío, obra del destino o alineación de los planetas, su banco era el único libre. El profesor la dispuso a sentarse a su lado, la chica simpática y sin ningún problema se sentó a donde le dijo el hombre. Una chica algo tímida, educada, alegre, a los pocos minutos tuvo sus primeras charlas.

Su padre era griego, vivía en un pequeño pueblo, hasta que vino a Mendoza hace varios años por cuestiones laborales. Era Sommelier. Se enamoró de los vinos, del paisaje, de la gente, y sobre todo de Romina, que lo convenció de vivir en esta bella provincia. Con el pasar de los años se fueron a vivir juntos, se compraron un pequeño lote en Maipú y al poco tiempo tuvieron una hija y formaron una familia.

Darío y Cyrene se volvieron inseparables, la acompaño en esa etapa de cambios a la que ella estaba acostumbrada debido al trabajo de su padre, los amigos y las relaciones con las personas cercanas eran intensas pero cortas debido a los viajes frecuentes que debían realizar su familia, él fue lo primero y lo único que conoció en ese momento, y fue tanto el cariño que se tuvieron que no tardaron en consolidarse como novios. Fue una relación tan profunda como fugaz, ella antes de terminar ese mismo año tuvo que partir hacia Grecia, lugar donde tenía parte de su familia.

Darío quedo destrozado por la pronta partida de su novia, no podía asumir tenerla lejos, motivo de muchas discusiones e hizo que su relación se dilatara y terminara con peleas y un doloroso recuerdo de ella. El quedo abrumado.

***

Un año después…

Cyrene volvió a Mendoza, su madre extrañaba estar junto a sus padres y sobre todo vivir en el lugar de donde era originaria. Su padre tuvo la posibilidad de conseguir un trabajo en una bodega de Lujan a la que aprovecho la oportunidad de volver a la amada provincia de donde conoció a su prometida. Al cabo de unas semanas volvieron a retomar su nueva rutina, a la bella muchacha solo le quedaba hacer el último año de secundaria, buscaron lugares hasta que se anotó en el colegio Agustín Maza ya que era el único lugar donde tenía cupo libre a esas alturas del año. Tuvo que hacerse amistades nuevas donde solo serían pasajeras, por su personalidad y forma de ser no le tomo tiempo en volver a hacer vínculos nuevos, el único problema era su ex pareja, su ex novio de hace un tiempo, Darío.

Él se enteró de la vuelta de su ex a la que no pudo olvidar, su recuerdo quedo grabado a flor de piel, nunca volvió a ver una mujer con esos ojos celestes, esos rizos dorados, esa hermosa y tierna sonrisa, y esa simpatía dulce y tierna, Darío seguía locamente enamorado de ella, pero ella no sentía lo mismo.

De algún modo pudo conseguir el numero nuevo y no tardo en mandar un mensaje haciéndole saber que estaba enterado de su presencia en la provincia, ella desde el primer momento le hizo saber que no estaba interesada en volver a entablar una relación, sus últimas discusiones y peleas fueron muy angustiantes para ella, duras palabras y hasta algunos empujones le dejaron un amargo sabor de su persona, no quería volver a pasar por lo mismo.

Los mensajes cada vez fueron más frecuentes, insistentes preguntas y reclamos de Darío empezaron a preocuparla a tal punto que bloqueo el número de el para que dejaran de llegarle textos a altas horas de la noche.

Cada vez la situación se tornó más preocupante cuando le empezaron a llegar cartas a su nuevo hogar, se preocupó al pensar como pudo averiguar la dirección de su nueva casa, solo lo sabía nadie más que su círculo íntimo, oculto la primer carta, pero no fue la única que llegó.

Día por medio le llegaba una nueva, cada una la escondía para que no se enterasen su familia y no se preocuparan, no sabía cómo seguir con la situación que la empezó a angustiar hasta que pasaron unas semanas y los nervios hicieron estragos en su salud, los sucesos se volvieron insostenibles, no sabía cómo actuar y tuvo que tomar las primeras medidas para cambiar el panorama de su vida.

Le contó a los padres del penoso momento que estaba viviendo por el ex novio de unos años atrás en aquel colegio, los padres llenos de impotencia e ira pero de un temple y carácter la apoyaron y consolaron por los malos momentos que le estaba tocando vivir, los primeros pasos fueron ir a la comisaria que se ubicaba a un par de cuadras, le contaron todo lo sucedido y rápidamente tomaron cartas en el asunto.

Al momento de llegar fueron a cenar rápidamente, pocas palabras cruzaron aquella noche, un nudo en la garganta no la dejo comer, se quedó haciendo compañía en la mesa con una mueca de sonrisa superficial ocultando el dolor que sentía pero no dejaba ver, terminaron de comer y todos se dispusieron a ir a dormir a sus respectivas habitaciones, los padres hablaron en la pieza de la muchacha para apoyarla y brindarle su amor en este duro momento. Cyrene se fue a dormir y al pasar unos minutos de haber apoyado su cabeza sobre la almohada no pudo más, quebró en un llanto desconsolador.

Pasaron unos meses, las cartas dejaron de llegar a su casa, los mensajes cesaron, la amargura poco a poco se fue esfumando, volvió a mostrar su hermosa y radiante sonrisa. Pero el miedo siempre quedó latente.

Terminó el secundario, la emoción e inquietud de concluir y empezar un ciclo la lleno de alegría, atrás quedo todo lo vivido por su ex pareja. Una nueva etapa en la facultad de Filosofía y letras la deparaba de su futuro, un futuro marcado por un pasado, por aquella relación tóxica.

Muy pronto vas a conocer “la otra cara de la moneda”…

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