Menducos Costeros

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Me estoy cagando de frío tomándome un té de boldo (que no me gusta pero daba la ocasión) tapado con todo lo q encontré… (Y sí, a mi edad uno se pone viejo choto y cuando hace frío te duelen los huesos, las manos, las rodillas, la pera y las pestañas, se te ponen los pezones duros y la verga te pide el divorcio). La cosa es que me dio por pensar en las vacaciones. Los menducos somos medio pelotudos para ir de vacaciones. Tenemos una manía de nunca desesstresarnos (o como poronga se diga).

Si llegan nuestros ansiados “15 días” en el verano es obvio que vamos a elegir la playita más popular, más cara, y más sucia que se ponga de onda. Principalmente Mar del Plata, Reñaca o Punta del Este (para los que en la billetera tengan más que una Red Bus), con la ilusión de ver a alguna famosa mostrando las tetas de goma que hoy en día todas tienen.

Están las dos caras de la moneda como siempre… si te tocó al menos una semanita en la segunda de enero pegamos costa. Algún psicólogo decía que planificar las vacaciones alivia mas el stress que estar realmente rascándose el higo en vacaciones, pero creo que se suicidó con catorce tiros en la espalda. Bueno, yo no veo nada benigno en pensar en todas las horas extras que vas a tener que clavar para pasar 5 días (3 de lluvia) siendo un burro de carga, aguantando pendejos, esperando en las filas para comer comida recalentada y que se garpa en dólares, que tu jermu no te entregue porque se quemo al sol o que a tu dorima no se le pare por el cansancio del viaje. ¡Y es que así de pelotudos somos! Pero a la vez es un acto q lo demanda el trajín de la rutina del año del que venimos.

La otra es, si no tuviste un buen año juntaguitero, porque por ejemplo te compraste la play en invierno y se te desestabilizó la economía o laburás en negro y no te garparon aguinaldo ni te dieron vacaciones o capaz estudias, no tenes laburo y eso de que tus viejos te garpen el viajecito quedó tan atrás como los regalos del día del niño. Cualquiera sea la razón, no te alcanza para la costa. Entonces la alternativa es: te armas la pelopincho como para entrar en onda, te farreás los pocos pesos en un boliche de esos que cada vez están mas caros, te dedicas a tomar todo lo que te pongan adelante y te ocupas de caminar siempre por el sol camino al laburo como para después estar medio quemadito y decir orgullosamente “¡Mirá como me pegó el veranito, papa!”

Les voy a contar una anécdota sobre las vacaciones de la familia DiBriganti. Resulta que al tipo le dieron las vacaciones a finales de invierno y el chiflete no daba para ir a embolarse a la playa, entonces decidió pasar con la jermu unas plácidas y tranquilas vacaciones en el Lago Chitumá, un ambiente “desestresante” sin preocupaciones ni ruidos molestos, sin televisión, ni internet, pinos altos, atardeceres mágicos, praderas verdes… ¡Lo volvió loco!… asesinó a la señora clavándole un pejerrey en la yugular y se lo encontró muerto de inanición en una réplica exacta de la oficina que ocupaba en el microcentro pero hecha de animalitos del bosque…Y eso que había llegado al lago esa misma tarde.

A mi no me pasa esto del stress gracias a Dios porque me rasco la cantinfla ya sea acá o en Punta Cana. Ahora… la presión de que escribas en una pagina y no te lean mas de cuatro personas no sabes el julepe que trae…

Escrito por Bruno para la sección

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