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Los mitos pelotudos de la niñez – Parte dos

Impresionada por la cantidad de padre cagados de la cabeza que existen y que hicieron que sus hijos comentaran en la primera  nota de Mitos sus trastornos, es que he decidido hacer la segunda parte con los nombres correspondientes de cada lector cooperador de ficciones infantiles.

Empecemos por lo peorcito:

Quizás la mayoría de ustedes tengan el agrado (o no) de conocer (o haber sentido nombrar) a uno de mis jefes: Richard Bomur, la razón por la cual esta garchado de la cabeza es esta:

Su mamá de chico le decía: – Richardsito, sino te dormís el Diablo te va a tirar de las patas (porque ya lo consideraban un animal de chico). Según sus propias palabras  tuvo ese  trauma hasta los 28 años hasta que se compró un somier bien bajito, donde ningún Diablo cabía; era eso o cortarse los pies para quedar paralítico y no sufrir de ataques de pánico por la agarrada del innombrable (que en realidad ya lo nombré más arriba y abajo lo hago de nuevo).

Pero como no escarmentaba con la vida el pendejo malcriado,  también lo trataban de asustar diciéndole que de noche tenía que cerrar el placard porque aparecería el cornudo (nuevamente) dentro de él; me juró haberlo visto en las noches entre sus camperas Adidas  wachiturras y sus pantalones GATOPARDO con lentejuelas tornasoladas.

Bonito él. Fue tal el desequilibrio psíquico que acaparó su vida que ahora, nosotros escritores, nos cansamos de hacerle bromas mientras juega al Laberinto del Terror después de editarnos las notas, no reímos mucho aunque a veces nos da pena:

Si tienen pantalones de talles especiales serán bien recibidos. Me pasan sus direcciones por privado, los busco y se los dono al meón.

Y bueno nada, así quedó con su salud mental atrofiada.

Va a terminar como el Facha Martel el guacho, como todos los lectores que procederé a nombrar en este preciso momento con sus respectivos mitos, de sus respectivas madres y/o tutores:

Rulo: “Si comes mucha azúcar te va salir un gusano por la panza”: ¿OLA K ASE? qué asco, me lo imagino digerir el azúcar y a los minutos el olor a putrefacción que debe haber tenido el flaco cuando le salían los gusanos, tipo Alien Resurrection o un depredador. Que no sé si lo notaron alguna vez, pero el Depredador es una onda Alien pero con rastas como Fidel Nadal y se hace invisible, y tiene una concha – cangrejo en vez de una boca normal. Ah, re la película me hago. No le salieron de la panza ninguno de estos bichos a Rulo, pero quedó cagado de las neuronas lo mismo. ¡Por eso nos lee!

Seba: “No salgas en la siesta que salen las víboras”.

Señora:- Las suegras y novias de nuestros ex siempre andan por la calle. Siempre vamos a encontrar mugre por los espacios abiertos aunque digan que Mendoza es la provincia más limpia del país.

– Feo salir a la siesta a comer un pancho en Mr Dog y que te salga una víbora, ¡ah, no, son ratas con anabólicos!

– Feo ir a la Plaza Independencia y que te salga otra víbora, ¡ah, no, son las rastas de los hippies mugrientos!

– Feo salir a la siesta, tener sed y agarrar una canilla para tomar agua como antes y que te salga una víbora del grifo ¡ah, no, es un pedazo de rama con barro! Y así….

Campanita: era más precavida: ella hablaba con los muebles para que no le hicieran nada por las noches (no le he dicho nada pero yo le diagnosticaría una esquizofrenia paranoide a Campa). Me la imagino en la noche hablándole a la mesa: – Bueno, ¿qué onda? ¿Todo joya? ¿Cómo pasaste el día? ¿Te apoyaron mucho? ¡Cuando seas grande te va a gustar eso! (guiño, guiño).

Lupita: – “Hija, no toques eso que el señor se va a enojar”:

No es Chuck Norris, ni Richi Phelps, ni Aldo Rico el señor. Al contrario, el tipo almacenero quiere que toques todo lo que se te canten los huevos así tu vieja te lo compra y él puede pagarse las vacaciones a Coquimbito.

– “No pongas los ojos así que te vas a quedar bizca”:

Nestor K, Tristán, Zulma Lobato y mi pediatra se hicieron los chotos de chicos. Uno de los invitados de Cupido (Birolita) también:

Sordo hijo de putaaaaa, tenías que escucharla a tu vieja, ¡te lo juro por favor!

Yo cuando tenga hijos les voy a  decir: – No pongas los ojos así que no te van a crecer más las gomas o el pito, o en su defecto te vas a agarrar una infección generalizada; o, hijo, no cruces los ojos que después vas a tener espermas oligofrénicos y yo no quiero tener hijos loquillos. Mejoremos la especie de una buena vez.

Peñarol: “Si no te lavas los dientes las arañas te van a besar la boca por las noches”. Mito más loco que fumarse un churro con tu prima hippie y hablarle a un limón exprimido en una cena familiar.

Como mínimo el resultado a este mito mal interpretado sería una aracnofobia, como máximo el envenenamiento por la mordedura de Loxosceles con consecuencia cutánea vicero hemolítica que provoca la muerte porque ataca órganos internos. Vos verás si te lavás los dientes o no papito.

Little Star: “No te comas las semillas de las sandias que te van a  salir plantas por las orejas”

Mansa trompa de Eustaquio, tímpano, martillo, yunque y conducto auditivo externo la flaca, ¿ah? Mansa paila, espero que el fruto de esa planta se haya desarrollado fuera de su cuerpecillo, sino explota toda. Una planta colgándole del cuerpo. Mucha falopa nuestros padres, de la mala.

Enana maldita: “Si rompes algo vas a tener que ir a la calle a pedir limosna”.

Se lo tomó a pecho la señorita por eso ahora la pueden encontrar en Montecaseros y Buenos Aires de Ciudad prestando sus servicios sucios aunque dicen que muy buenos.

Que feo romper algo y terminar tirado como el mudo de calle San Martín pidiendo una moneda porque sin querer rompiste el florero donde yacían las cenizas de tu abuela o porque tiraste la última Mamushka discriminada.

-Mamá se me cayó el tele en el pie, me lo reventé, sale mucha sangre, creo que esto va a necesitar una amputación.

– Anda a pedir limosnas hija de puta y pagá. Pagá el tele, la amputación te la cubre O.S.D.E.

Cinco días tirada en la calle la chabona para pagar el moco.

Testeña: “Si lloras te vas a poner fea”

Esta flaca sí que se la aguantó y no lloró en toda su niñez, salió linda como pocas y loca como ninguna. Subliminaba sus llantos dibujando en las paredes escenas del Exorcista y exprimiendo toronjas a las 15 de la tarde todos los domingos.

Eso mi mamá no me lo dijo cuando yo era chica, ¿más hija de puta podría haber sido?

¿A Carlitos Tevez también le dijeron lo mismo? Lo dudo.

A la Enana también le decían eso y ella reza que corría con lágrimas en los ojos a mirarse al espejo, hacía altas muecas, dice que quiso ser actriz y empezó declamación, la llamaron de Montaña Rusa pero no aceptó porque tenía que llorar mucho y tocarle poco el pitilín a Gastón Pauls.

Daniel: Su mamá lo amenazaba con que iba a llamar al afilador de cuchillos si se portaba mal: A mí me llegaban a decir eso a los 5 años hubiera sido feliz, paradita con un estuche de cuchillos para chef Victorinox  con cara de sorprendida, cual muñeca inflable, esperando a que afilen mis juguetes para salir a manchar con sangre a la sociedad.

El siempre buen despertador de siestas afilador de cuchillos que pasa por cada barrio con su armónica cual Ciro Martínez con poliomielitis.

Mitos, mitos y más mitos; podríamos escribir juntos 48 capítulos sobre como nuestros padres luchaban para que tuviéramos los más amenos comportamientos. ¿Lo habrán logrado? Creo que los protagonistas de estas pequeñas historias sí.

Gracias en cantidades industriales por haberse copado y regalarme una mínima parte de la historia de sus vidas.

De regalo una de mis canciones preferidas que no tiene un culo que ver con nada pero como nombré a Ciro, se me vino a la cabeza, porque no hace falta que todas las historias tengan un final, por lo menos lógico, como pasa en la vida misma. ¡Chau, adiós, ciao, au revoir, bye, nos viiiimos!

“VAMOS A BAILAR COMO SI FUERA LA ÚLTIMA NOCHE”

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Mitos pelotudos de la niñez: papás generadores de traumas (parte uno)

El año pasado escribíamos:
Aquella noche de verano

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