Nadie se muere por puto

Imaginemos esta situación:

Estás en el hospital, viene tu médico y te dice que estás enfermo. Cuando lo comentás, alguien te grita “TE VAS A MORIR POR HÉTERO”. Tu cara es un poema, ¿no? No entendés un carajo el comentario, lo encontrás fuera de lugar, y sobre todo no le encontrás sentido.

Bueno, algo similar me pasó cuando leí “SE MURIÓ POR PUTO” entre los comentarios sobre la muerte de Maverick. ¿ Qué es “morirse por puto”? O sea, te podés morir por enfermedad, te podés morir por un accidente, te podés morir de viejo, te podés morir por elección… pero ¿morirte por tu condición sexual? ¿morirte por tu identidad de género? Esa afirmación me pareció tan  absurda como si me dijeran que me voy a morir por heterosexual.

La violencia existente en la sociedad para con la comunidad LGBT sigue siendo inmensa, a pesar de los grandes pasos dados.

Los siguen mirando “raro”, se siguen cruzando de vereda si vienen dos chicos, dos chicas, una pareja trans caminando por el mismo lugar, los siguen golpeando, les siguen haciendo daño.

Es estigmatizar al  amor INNECESARIAMENTE

Una persona no es mala por ser gay o hetero o trans , no es bueno por ser gay, hetero o trans; no es compasivo por ser gay, hetero o trans.  Las cualidades y defectos, están  porque son INALIENABLES al  ser humano, es decir, no por la condición sexual, sino por el simple hecho de ser una PERSONA.

Hasta hace un tiempo atrás, dos individuos  del mismo sexo no podían casarse, aunque les sobrara amor para hacerlo.  En los formularios para donar sangre, había que llenar un casillero donde preguntaban la orientación sexual, si eras gay, no podías donar. Sí, ser gay coartaba la posibilidad de salvar una vida. Los  obligaban a llevar un documento nacional de IDENTIDAD que no representaba SU identidad.

¿Saben que cambió eso? Sus años de incansable LUCHA por la IGUALDAD DE DERECHOS y la REIVINDICACIÓN DE LA DIVERSIDAD,  su esfuerzo y la perseverancia de poder obtener la libertad de ser lo que querían ser. Libertad que, para ese entonces, era exclusiva para la gente heterosexual, los “normales” digamos.  Y nosotros, los “normales” estamos empecinados en seguir levantándoles muros, para ponerlos ahí, como si fuéramos un pelotón de fusilamiento, con una autoridad “moral” (dada no sé por quién) que nos da el derecho de convertirnos en sus verdugos.

¿Cuántos se preguntaron si la maestra de 5to grado era lesbiana? O si el bombero que salvó tu casa estaba enamorado de otro hombre?   Creo que ninguno. Claros ejemplos de que la intimidad de una persona no es de la incumbencia de nadie.

“SE MURIÓ POR PUTO”, lo escribo, lo leo y sigo sin encontrarle sentido. Tan sin sentido como poner en  una balanza la homosexualidad  y  del otro lado poner la homofobia, y que pese más la ignorancia de denigrar el hecho de que te guste alguien de tu mismo sexo.

La sensación de sentirse LIBRE, es casi imposible de comparar.

TODOS deberíamos podernos sentir orgullosos de poder amar, por el sólo hecho de poder tener la capacidad de hacerlo, sin tener miedo, ni ser señalados. Una igualdad de derechos

EMPATÍA Y AMOR. Eso nos hace grandes

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