Reflexiones y pensamientos de un verdadero atorrante

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Hoy me puse a pensar porque me sentía un poco choto, por así decirlo, no sé si por la soledad de no tener una compañía femenina (lo que me formaba un nudo en la panza, una acidez así como abajo del corazón), porque me estaba por dar un bobaso (por eso me asuste y me puse a reflexionar), por tener que laburar diez horas y que me paguen como si lo hiciera por cuatro, o porque el sol sale por el este y se mete por el otro lado, en fin… Me puse a tratar de descubrir el motivo de mi estado de pesadumbre y descubrí que se debía a no estar bien acompañado como quería. Me puse a evaluar varios puntos importantes y mas allá de salir con varios gatos el finde y de cogerme a una el viernes y otra el sábado, me dí cuenta que es muy vacio llevar una vida de “hijo de puta”, como le llaman las minas.

Si bien es cierto que te da más posibilidades de sexo casual y con más cantidad de contendientes del sexo opuesto, o del que quieras (no voy a juzgar a nadie) lo malo es que lamentablemente todas las personas tienen sentimientos.

La solución sería no ser una persona, ser un insípido vegetal, lo cual sería aún más triste, o llevar con esta carga que llevan todos los denominados “hijos de puta” y que sufren a escondidas.

Aunque no lo crean las chicas, como lo dije antes también, estos seres tienen sentimientos, y no solo sienten ganas de ponérsela a cuanto agujero ven. Haberse cogido a muchas minas, sea por el motivo que sea no siempre es bueno. Te deja una sensación de vacío importante cuando terminas de coger con la mina en cuestión y en vez de abrazarla querés que se convierta en una pizza y una coca porque te dio hambre (que es lo más normal) y la miras con una cara de asco pensando que es una cucaracha radioactiva cuando te abraza y quiere que le hagas cariño… a no ser que este muuuuy buena pero muuuy buena, más de 10 puntos sino, en cuyo caso el miembro vuelve al ataque y querés que te la fume  durante los tres segundos y medios que terminas en acabar. De lo contrario, como dije, la queres echar a patadas para poder explayarte en tu cama y torrar hasta el otro día.

El tema es que yo no soy un garchador como muchos, pero si tengo mis buenas rachas y malas, como todos, pero ya tengo un número importante en el historial, tal vez por suerte o no sé porque, pero varias minas han pasado por mis aposentos, o yo por el de ellas.

El tema es que yo no soy un “hijo de puta” nato, uno de esos que se convierten en lo que son porque han sido heridos por una noviecita, o por algún trauma de la infancia con las mujeres, porque, búsquenlo en internet o pregunten y van a ver que sufren más los hombres que las minas por amor, lo que da lugar a hablar mucho y sacar conclusiones, pero lo dejamos para otros temas. En fin… lo que me lleva a pensar que necesito una compañía, una pareja, alguien bien y no tengo a mi avanzada edad (pisando las tres décadas ya) y me deprime un poco, me agarra mas fuerte el nudo en el estómago.

Desconsolado sigo pensando, ¿será el karma por todas las minas que me cogi que se pudieron enamorar y no les di bola?, pero digo no, yo me enamoré de tantas que no me dieron bola así que en eso el karma ya me cobró, entonces sigo debatiendo con mi interior y digo “yo no soy un hijo de puta, porque con todas las minas con las que he estado, ha sido porque no las he engañado ni ilusionado, podría haber estado con muuuuchas mas, pero por no mentir, por no declararles mi amor incondicional o decirles que las quería solo para cogérmelas y dejarlas después pagando con una cara de interrogación más grande que una casa no lo hice”, entonces, no soy un “hijo de puta”. Toda mina que se acostó conmigo lo hizo sabiendo que yo no quería algo mas, por lo que algo debo tener para que igual acepten encamarse, no sé qué es, pero bueno… funciona. Entonces un “hijo de puta” con todas las letras tampoco soy, al contrario, soy demasiado bueno o a las minas les gustan que les mientan un poco.

Ya cansado de tanto pensar decido levantarme para ir a tomar aire, en eso siento que algo baja dentro de mí y sale un pedo hermoso con todas las letras, uuuf esos que no le sentís el olor, le sentís el gusto, esos que desmayan a dos celadoras, tres maestras y una directora a la vez y más de la mitad del curso. En ese momento recuerdo que anoche me había comido una porción abundante de lentejas, y hoy dos platos de polenta, cortesía de la invitación de una amiga, sumado a eso un vaso de yogurt bebible en el desayuno, un café con leche, varias galletas y tostadas y no había ido a baño por más de 24 horas. En ese momento me dirijo al baño para destrolar el inodoro como corresponde, casi se derrite con el acido de todas las porquerías comidas, mas las proteínas y suplementos para el gym… en definitiva, cuando salgo (muy aliviado) ya no tengo el nudo en la panza, ya puedo pensar mejor y me conecto al Face para hacer una prueba, mina que veo, mina que me calienta.

Entonces me doy cuenta que no hay que confundir el amor con las ganas de coger, pero tampoco por tener un amor, tener un amor de mierda, no era llenar mi corazón lo que yo necesitaba, sino vaciar mi panza, a todos nos hace falta cariño, pero en mi caso me quedan muchas cosas por vivir solo y puras golfas y suripantas que coger todavía hasta llegar a una con la que valga la pena quedarse.

Los invito a reflexionar después de cagar ya que las cosas fluyen más fáciles.

Escrito por Andrés para la sección:

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