San Juan: un departamento más de Mendoza

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Irónico que en «Mendoza Escribe» un sanjuanino que allí vive sea quien redacte este escrito y con ese título. Sí, es polémico, al menos por el duelo idiota que hay entre los de acá y los de allá, igual de eso no voy a hablar.

¿No les resultaría triste que los locales dedicados al comercio puro, que en teoría es algo que potencia el turismo y la economía, sean de origen mendocino y nos jactemos y «humillemos» a nuestros históricos vecinos por eso?  Me cuesta entender mucho el significado de «progreso» para el sanjuanino normal. Es verdad y lo admito, la gestión que gobierna la provincia hace varios años ha recuperado San Juan. Sin embargo, ¿cómo lo hicieron? y por sobre todo, ¿el avance vale si uno pierde la dignidad? No creo que esté mal que capitales mendocinos exploten los pocos recursos que tenemos y no explotamos, que den empleo a quienes acá viven, que, inconscientemente, potencien nuestra economía. Pero, sanjuaninos, ¿eso nos enorgullece? ¿Nos hace mejor provincia? ¿Le ganamos el superclásico a Mendoza de esa forma?

Cada vez que es tiempo de la «Fiesta del Sol», de este lado de la montaña nos reímos, porque nos dicen que su vieja, repetida hasta el hastío y poco original «Fiesta de la Vendimia» pierde popularidad. Y eso creemos. Y eso nos hacen creer. Igual no quiero meterme con el tema de medios, porque de por sí todos los medios son parecidos y nos contaminan, y en todos lados es igual.

Vuelvo a preguntar: ¿No les parece ridículo que creamos que porque estamos en una aparente «igualdad de condiciones económicas» (bah, si eso se puede decir) nos burlemos o creamos que estamos mejor que ustedes?

A estas mismas palabras les dije y las presenté en otros lugares, con formato distinto y contenido similar, y hasta en el Partido Comunista se rieron. Yo me pregunto qué se sentirá mirarse al espejo y burlarse de uno mismo por el formato de su cara, el color de su piel y de su pelo, la figura de su cuerpo. Eso hacemos en San Juan, y por reflejarnos en ustedes.

Seguro que al leer la nota pensarán o dirán lo mismo que yo: «Qué boludos». Sí, somos un grupo de boludos. Nos han hecho creer que somos la «Estrella de los Andes» y nadie mira la realidad. Porque hoy estamos bien, gobernados y pensando lo que nuestro Señor Feudal convaleciente quiere que pensemos y hagamos, sin vivir el hoy y sin proyectar en el mañana; bien, porque «progresamos», y después uno viaja a Rawson y a Sarmiento y la gente vive igual, las calles siguen destruyendo ruedas, como hace más de 30 años, no hay sentido ni ganas de mejorar. Eso sí, hay una mejor distribución de ingresos. Más que mejor, una nueva redistribución de ingresos: nos quedamos con migajas que nos alcanzan, y entre canadienses y mendocinos se llevan todo. Y así somos felices. Es por eso que San Juan, hoy más que nunca, se ha transformado en el departamento más grande de Mendoza, ahora limitamos con Las Heras y Lavalle. Y por eso, Señor Mendocino, no insista en buscar nichos económicos en su provincia, la «ciudad nicho» lo espera de brazos abiertos para nombrarlo héroe, salvador y sanjuanino por adopción o de pura cepa, cuando algún día usted muera aquí lo llorarán más que en su casa, cuando tenga un hijo aquí será «Delfín» y, cuando haya crisis, a usted lo buscarán, porque es más inteligente que los de acá.

Porque la tierra del «maestro y civilizador» está plagada de «brutos y tomadores de cerveza con lavandina», pero por sobre todo brutos. Porque acá gobierna Smith y seguimos de Revolución Industrial, acumulando riquezas sin invertir, con el objetivo de comprarse un ataúd de oro extraído de la montaña, sintiendo la felicidad que deja el dinero bien ahorrado y en cantidad.

Lo peor es que usted, señor lector, puede llegar a decir: «Qué boludos, hasta en eso nos copian».

Gracias.

Escrito por Maxi para la sección:

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