Circulo vicioso de la histeria

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 Habiendo leído varias notas sobre la histeria de los hombres y de las mujeres. Y, recientemente, habiendo visto una foto en facebook en la cual salían cuatro dibujos, uno de un hombre bueno persiguiendo a una mujer buena, esta a un carbón y este a una puta. Es que salio la idea de hacer esta nota.

Es característico en mi hacer siempre abstracciones de todo, por lo que en esta nota voy a describir ciertas relaciones entre 7 tipos de sujetos para así tratar de demostrar, lo que en mi corta experiencia, he dado de llamar “el circulo vicioso de la histeria”. 

He aquí los sujetos:

A: Una chica buena.

B: Un chico cabrón.

C: Un chico bueno.

D: La chica A, que se volvió histérica.

E: El chico C, que se volvió histérico.

F: Otra chica buena.

G: la chica F, que se volvió histérica. 

En la primera relación nos encontramos a A que esta profundamente enamorada de B. Por lo general A es joven, todavía cree en el gordito de pañales, en los mundos de fantasía y en las cursilerías que muestran las películas/novelas románticas. Ello la lleva a entregar el corazón en bandeja de plata a su churrumin, es decir, al jodeputa de B. Lo inevitable se hace presente y, siendo el más típico, el vago la caga con otra mina; también podemos poner otros ejemplos como: no le dijo “te amo”, se le escaparon repetidamente los días de aniversario, pasa mucho tiempo con los amigos, y demás estupideces. A se siente totalmente dañada, desdichada, defraudada, traicionada, y todos los “ada” que quieran, llora como si no hubiera crisis de agua, le hecha la culpa de todo a B y se vuelve D, es decir, una histérica. 

En la segunda relación nos encontramos a C y a D. Por lo general en ella C le esta arrastrando el ala a D, he aquí este muchacho es todo un inocente y pobre infeliz, hace de todo para que D le de un poquito de bola. Pero como sabemos ella ha sido defraudada por su “EX”, esboza siempre la frase “los hombres son todos iguales” y como típica histérica le tira y afloja la cuerda al sonso de C. Este chico que prácticamente la rema en dulce de leche para sacar una simple coca de día y en lugar publico, piensa que esta haciendo las cosas bien, que tiene a D donde la quiere, y cuando se expone al cachetazo, es decir, le dice todo lo que siente a D; esta refuta con una sarta de boludeces como: “te quiero como mi amigo”, “vos no me queres, estas confundido”, “ya vas a encontrar a la chica ideal”… etc. El pobre muchacho, sin entender nada y con todo el corazón lleno a agujeritos, se pone a escuchar temas melancólico-dramáticos, le hecha la culpa de todo a D y se vuelve un histérico en forma inevitable (empieza a utilizar la frase “las mujeres son todas iguales”, “no saben lo que quieren”, etc.); pasando a ser nuestro sujeto E. 

En la tercer, y ultima, relación, nos encontramos con los sujetos E y F. Esta relación es la misma que la primera relación explicada más arriba, formándose el círculo vicioso. Pero también podemos ver otra variante, en esta E y F no se encuentran en relación sino mas bien esta ultima esta tratando de conquistar a E. Pero a este le importa un bledo lo que esta muchacha siente por el, solo de la bola cuando esta cachondo y cuando no, la tiene tirada bazuqueando a toda fémina que se le cruza (si no tiene éxito vuelva a F); todo ello porque dado su fracaso con D no le interesa volver a quedar expuesto. F, en ingenuidad y pobre inocencia, soporta esta situación por un tiempo y luego se termina transformando en nuestro sujeto G, como es de esperar empieza a odiar a todos los hombres (si, siempre que hay UNA mala experiencia, se mete a TODOS en la misma bolsa). 

Las combinaciones de estos personajes puede ser infinita, esta es la mas simple que se me ocurrió. Y no sin de dejar una humilde opinión al respecto digo, la histeria tanto masculina como femenina son, para mi, un método de defensa para no volver a quedar “expuestos” a ser lastimados; básicamente un juego de tira y afloja para tratar de saber con certeza que carajo quiere el otro. Pero también sostengo que es una forma de simplismo y cobardía, lo primero porque es lo fácil: echarle la culpa al otro sin tomar responsabilidad de los propios errores cometidos, de esa ceguera voluntaria, por no querer ver la realidad de las cosas; tiran basura al otro sexo colocándolos como los únicos culpables de todo. Cobardía, por no tener los cojones de levantarse y seguir, de darse cuenta que en la vida esta siempre la vicisitud de ser lastimado y sentirse desdichado, y a pesar de ello arriesgarse concientes de que “no por miedo a perder el juego, vamos a dejar de jugarlo”.

Escrito por Enanos Life para la sección:

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