/Como ser mujer, encajar en Mendoza y morir en el intento

Como ser mujer, encajar en Mendoza y morir en el intento

Brevísima descripción de lo fácil que resulta la vida en esta hermosa ciudad, abierta y alentadora.

Los años de niñez siempre son tranquilos, alentadores, graciosos; a menos que: seas la gorda, la fea, la desgarbada, la del apellido gracioso, la que le creció la nariz desproporcionadamente, la “cuatro ojos”, la tonta, la tímida.

La adolescencia empieza a complicarse. Si te crecieron las tetas, si tu mamá no te enseñó a depilarte, si ya tuviste aventuras con chicos, si tu ropa es de onda y/o marca, si sos la “traga”, si te convertiste en la más divertida, si salís a lugares de “onda”, si tu altura se quedó en el metrocincuenta, si sos tímida, si tenés novio, si estás rica, si sos pobre.

Chau secundario, welcome universidad. Di-fi-ci-lí-si-mo…. sí leíste a Freud, si no sabes redactar o analizar textos (porque tuviste cientochenta días de huelga por año en la secundaria), si sos linda, contestaría, conservadora, zurdita, canchera, fiestera. Si sos la más inteligente, si no lo sos, si vivís en Dalvian o en Lavalle, si vas en micro, si te vestís como “chica de barrio”, si ya te comiste a varios pibes, si estas de novia, si sos pobre o de clase media o tenés plata, si vas a una privada o a la Uncusho; y en esta última también depende si vas a ciencias económicas, o arte ó a políticas o alguna tipo  título de doctor.

Si con suerte tenés el título, a trabajar. ¡Ja, ja!. Dos años de experiencia, ¿como coño si acabas de recibirt? Empezás de abajo y extrañamente pasan los años y seguís abajo, ó si ascendiste “por algo será”. Laburás 16 horas, tus jefes te gritan y maltratan a más no poder, siempre están por aumentarte el miserable sueldo “cuando demuestres que te lo mereces”; después de años rompiéndote el orto. Aparece siempre un desubicado que se te insinúa y/o te quiere coger a cambio de algo o de nada, ó la compañera “trepadora”, o el jefe que no hace un huevo pero siempre tiene algún comentario que hacerte. Si no te metes en puteríos, sos la mala onda que no va a ninguna juntada. Si cada día no apareces vestida para un desfile, maquillada, peinada, teñida, con las uñas “hechas”, y con una amplia sonrisa mejor no trabajes. Si te hiciste amiga de un compañero, seguro te inventan alguna “cosita” y si tenés novio, te rompe las pelotas porque trabajas de más o porque tu jefe o algún compañero es más lindo que él, o porque no te sabes imponer o porque sos sumisa ó demasiado sensible ó muy contestaría ó tenés un carácter de temer, o ganas más que él.

Todo tiene título: celosa, buena onda, idiota, pajera, trepadora, puta, zorra, graciosa, tetona, gorda, celulítica, copada, chic, manejada, rica, pobre.

  • Si de hombres se trata, ¡agarrate!

Olvidate si:

a) No tenés tetas grandes, un culo para “diezmil”, cabellos de publicidad, ropa insinuante, cuerpo esculpido por Miguel Ángel, maquillaje perfecto, auto, ó si vivís en el culo del planeta y no sos pila, graciosa y divertida.

b) Sos independiente, trabajas mucho, salís sola, vivís sola, tus amigas son unas “perras”, tenés amigos varones, tenés un cargo directivo o gerencial.

c) No tenés trabajo, sos secretaria, sos madre soltera, sos familiera, solitaria, tímida, demasiado extrovertida, inteligente, no tanto.

  • Y si no te dieron la guía de instrucciones para una relación, ¡¡uffff!!:

“No quiero compromisos” ¡cuídate! te va  perseguir hasta saturno, va a dudar de vos psicóticamente, te hará escenas de celos en toda situación (real o imaginaria), el no se comprometerá pero tú deberás ser devota; y te terminará dejando porque vos: nunca lo quisiste.

“Me enamoré de vos apenas te vi”, ¡guardaaaaa!!  a los meses estará aburrido, te pedirá salir más solo, necesitará “tiempos” cada tanto, saldrá con sus amigos hasta las 9 de la mañana “todos los días” y te terminará dejando porque: no sos lo que mostraste al principio.

“Me gustan independientes”, ¡ojo!! Estará celoso de que ganes más que él, de dos días a la semana en tu departamento será cuasi permanente; te llamará y enviará SMS desde que te juntaste con tus amigas hasta las 8 de la mañana, por si no estás dormida. Querrá manejar tu auto cada vez que salen juntos. La manito y el abrazo estarán a la orden y te terminará dejando porque se dio cuenta que: prefiere una mujer que lo necesite más.

“Quiero un compromiso serio”, ¡aja! Los celos regirán constantemente, no podrás vestirte como se te de la gana, olvidate de tus amigas “trolas”, ¿amigos? ni uno más, la convivencia vendrá prontamente, trabajarás, limpiarás, cocinarás, y deberás estar “siempre lista” ante cualquier petición, capricho y/o necesidad. Y te terminará dejando porque: le dio una crisis, no sabe que le sucede, vos cumpliste con todo y él…. terminará confesando que cogió con otras mujeres mientras estuvieron juntos”.

  • Si de edad se trata…

Entre 18 y 26 no tengas novio, disfruta la vida, pero no demasiado o tu reputación será menos100. Mantente como vedette o estas fuera de circuito.

Entre 26 y 32 y no te casaste, ¡ummmm!! vas derecho a ser la solterona, y si te casaste ¡ummmm!!, engordaste porque tuviste hijos, te dejaste estar.

Más de 32 y estas divorciada ó soltera, ufff las peores, sos fiestera incontrolable, estás desesperada por cazar alguna presa, sos lesbiana (sin ofensa) pero siempre,  siempre con tu estética perfecta.

Cerca de los cuarenta, y no enganchaste un buen partido, conservaste un trabajo de mierda, todos los días vas al gimnasio, usas cremas de todo tipo, te teñís para que no se vean las canas, te vestís con las mejores marcas, y después de tu apellido no hay un “de”….

Game over

Escrito por Pilar para la sección:

ETIQUETAS: